Mellizos de Zavalla: los fundamentos de un fallo con críticas a la investigación La jueza penal de Casilda, Mariel Minetti, cuestionó a las fiscales que hayan avanzado sin tener “inequívocamente acreditado” el embarazo de la denunciante, Liliana Montenegro.

Tras los sobreseimientos de los dos matrimonios casildenses imputados en el sonado caso de los mellizos, se conocieron ayer oficialmente los fundamentos de las resoluciones dictadas por la jueza penal de Casilda, Mariel Minetti. La magistrada, como adelantó ayer LaCapital, basó su decisión en la inexistencia del hecho investigado al tomar como referencia la falta de certezas médicas para acreditar el embarazo y parto de Liliana Montenegro, la mujer de Zavalla que denunció haber sido despojada de sus hijos tras haber dado a luz el 13 de julio en una clínica de Casilda.

Minetti desvinculó de la causa a las hermanas Andrea y Mariana N., y sus esposos Luis J., y Germán S., porque sencillamente “no se cometió” el delito de sustracción, retención y ocultamiento de menores que les fue achacado. Y ello lo sustentó en el resultado de la ampliación de la junta médica desarrollada en Córdoba, así como en los últimos informes del forense Germán Sánchez Caranicolis, donde “se descartan embarazo y parto recientes por parte de Montenegro”.

En ese sentido, la magistrada considera que tales informes “lucen a esta altura concluyentes y definitivos sobre la inexistencia del embarazo y posterior parto invocados por la denunciante”, y aclara que “otorga entidad” a lo referido porque “los profesionales actuantes contaron con profusa documental médica respaldatoria que no (habían tenido) en las oportunidades anteriores que les tocó dictaminar, y además porque no fueron objetados por el órgano fiscal ni por la querellante”.

Sin contundencia. De esta manera, la jueza resta contundencia al primer informe de Caranicolis del 18 de julio, donde advertía signos indicativos de embarazo reciente, así como los posteriores estudios del 4 de agosto solicitados por el propio profesional y que confirman su mirada inicial, aunque sin poder determinar la fecha de parto. Y en la misma situación ubica los resultados de la primera pericia médica realizada el 29 de agosto en la capital cordobesa donde se corroboró, en base al material obrante hasta entonces en el legajo fiscal, el estado de gravidez de la mujer y que habría tenido un parto natural.

“Los anteriores informes —puntualiza la jueza— deben ser tomados sólo como indicativos de un posible estado de embarazo justamente por haber sido realizadas, como se dijo (en las audiencias), con la escasa documentación médica con que se contaba para entonces, y basado casi totalmente en las manifestaciones, interesadas y que no pudieron corroborarse, de la denunciante”.

Se debió acreditar. La magistrada fue aún más precisa al considerar que “frente a la rotunda precisión médica” sobre el tema “todo lo demás luce como circunstancial y secundario”, y en ese sentido achacó que “antes de avanzar se debió acreditar inequívocamente por el Ministerio Público de la Acusación (de Casilda, donde se investigó el caso) el estado de gravidez y/o el nacimiento de los niños, siendo prueba irrefutable de esta afirmación el resultado final alcanzado en la pericia ampliatoria realizada en la ciudad de Córdoba y el último informe de Sánchez Caranicolis”.

Para la jueza, al “no existir evidencia de que los (supuestos mellizos) hayan estado siquiera en el seno materno de la denunciante, y obviamente menos de su nacimiento con vida, mal puede tenerse por tipificada la mencionada figura penal” de sustracción, retención y ocultamiento de menores.

Sin sustento. Minetti además refirió al cuestionado relato de Montenegro por parte de la defensa al indicar en tal sentido que “sus aseveraciones suenan mendaces, pero esto último no como consecuencia de una interpretación caprichosa sino, justamente, porque nada de lo por ella afirmado encuentra sustento en elementos objetivos que lo avalen”. Por esa razón, cree que la magistrada, “el resultado de los informes psicológicos que se le realizaran, con diferentes resultados en cuanto a su posible fabulación, no resultan indicativos ni contundentes en ese aspecto”.

Ayer Luna y Aronne se reunieron en Rosario con el fiscal regional Jorge Baclini para analizar si apelan o no la decisión de Minetti, tal como lo hará Montenegro aunque hasta ayer su apoderada legal no había presentado ningún escrito ente la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) de Casilda. Los días venideros serán clave para saber si esta resolución queda firme.

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